Los Protagonistas

Los Protagonistas
Hemos vuelto!!

miércoles, 8 de octubre de 2014

Día 6 Port Pirie


Hoy día tranquilo, hacer kilómetros para acercarnos al outback, vamos relajados, llevamos practicamente un día de adelanto. Tras abandonar Naracoorte, ponemos rumbo a Adelaida, capital de Australia Meridional, hoy empieza conduciendo Raúl y gracias a eso pude escribir el día de ayer. Lo primero como siempre, buscar donde desayunar, paramos en el primer... Pueblo?... Willalooka (güilaluca) un silo, un granero, un surtidor de gasolina y una cafeteria/bar/casino, segun el cartel de la entrada tiene 28 habitantes, conocimos a dos, los otros 26 prefiero no saber ni donde están ni que están haciendo. Es un pueblo, bueno la zona en general, que se dedica a la lana, la materia prima de Australia, el local está decorado con todo tipo de utensilios para esquilar ovejas. Durante todo el tiempo que estamos, no vemos a nadie mas salvo la dependienta, ni entra ni sale nadie, no hay casas, todo raro pero como dije ayer ya hemos entrado en la Australia profunda, eso si, aquí la chica que atiende bastante mas simpatica que el gordo del casino de ayer...
Tras reponer fuerzas nos vamos de allí, 200km más por delante. El paisaje empieza a pasar de verde a amarillo, más seco y con solo arboles a los lados de la carretera, se dan un aire a las acacias de la sabana pero no lo son. Vemos como la temperatura sube ligeramente hasta llegar a los 23ºC, la maxima hasta el momento.
Llegamos a Adelaida, nuestra idea original será buscar un centro comercial o similar donde dejar el coche, buscar un sitio para comer y dar una vuelta.para conocer la ciudad un poco.
Adelaida parece una capital como diríamos en España, provinciana, es capital y tiene de todo pero es tranquila y la gente va a otro ritmo, tiene una gran zona comercial en el centro y segun te alejas se hace un poco mas caotica pero sin llegar a los niveles del una gran ciudad. Tiene muchos edificios de estilo colonial británico y muchas zonas verdes. Aqui vemos las primeras personas con rasgos indígenas, asiáticos muchisimos, como en toda Australia y mucho inglés rubio de color blanco/rosa... Se ve que mezclarse no es lo suyo... Como todo hasta el momento, caro, aquí van bien las cosas porque el nivel de vida es bastante alto, solo la gasolina y los coches estan a un precio razonable. En fin, una ciudad agradable pero a diferencia de Sydney, aqui no me gustaría vivir.
Bueno, comemos en un vietnamita, para mi, la primera vez, una experiencia, sobretodo a la hora de elegir ingredientes y salsas ya que no conozco ni la mitad asi que me la juego... Comemos una especie de ensalada donde lo único reconocible es el pollo y la zanahoria pero que la verdad, está rica, tiene un sabor a hierbabuena que casi mata todos los demás sabores pero me gustó y a parte un bocadillo también con muchas cosas y tofu...  Comestible, pero me quedo con la ensalada.
Damos otro paseo, Raúl se compra un par de cosas (camisetas de deporte)  y nos vamos, rumbo a Puerto Augusta.
El objetivo es hacer unos kilómetros hasta que empiece a anochecer, parece fácil pero aquí puedes pasar muchos kilómetros sin un sitio habitado, en el peor de los casos, tenemos gasolina como para llegar a Puerto Augusta. Ya con el sol escondiéndose hacemos un primer intento en una ciudad llamada snowtown.... Dios que miedo!!!! Un pueblo con según el cartel, 123 habitantes, dos calles, desiertas, ni un solo comercio, todo en silencio, no hay coches en las calles, casas en no muy buen estado, muchas abandonadas, coches abandonados en los jardines, al otro lado se ve lo que en su día fue una estación de tren también abandonada eso añadido al anochecer hizo que lo único que esperábamos es que en algún momento apareciera un zombi asi que aunque hubiera algo parecido a un motel alli, jamás dormiríamos ahí... 

Vuelta a la carretera principal y a hacer más kilómetros, por el este sale ya la luna, hoy toca llena y además superluna, la imagen es espectacular, ver salir esa luna gigante en esa llanura y con esa luz no tiene precio, más adelante esa luna nos dará una sorpresa. Ya es casi noche cerrada asi que pedimos ayuda al GPS para buscar un motel y nos lo encuentra en la siguiente ciudad, Port Pirie, tras salir de la carretera y hacer unos kilómetros en la nada, llegamos a un motel bastante decente. Nos registramos, nos comenta la dueña que es la primera vez que conoce a un español, somos pioneros!! Aunque visto donde esta el pueblo creo que fuera del país que fuera seria la primera vez, seguro. Nos alojamos en nuestra habitación y salgo a hablar por teléfono, mientras hablo, observo que la luna ya no es llena, algo no cuadra, si, es un eclipse de luna, no teníamos ni idea pero ahi lo tenemos, llamo a Raúl saco mi cámara y ahi nos quedamos observando como la luna se va oscureciemdo y poniendo de color rojo. Mientras estamos ahi, aparece nuestro vecino de habitación, australiano en viaje de negocios, entablamos conversación, le sorprende que vengamos de tan lejos y para hacer el viaje que estamos haciendo, nos invita a unas cervezas y nos quedamos alli viendo el eclipse, el mejor momento del viaje hasta el momento. Conocer gente de otros lugares y poder comunicarte con ellos aunque sea en otro idioma siempre es gratificante.


Pues mañana útima ciudad con algo de civilización antes de entrar al outback, la idea es llegar alli el jueves y hacer dos noches para descansar y prepararnos, comprar agua, comida y gasolina para llevar encima, revisar el coche, mirar los partes meteorológicos y estado de carreteras (hay 600km por carretera de tierra y si llueve pues puede ser divertido). Ya es jueves para mi, vamos a desayunar. Hasta Mañana!!!





Día 5 Naracoorte

Segundo día por la GOR, tras estar toda la noche lloviendo parece que el tiempo nos da una tregua, pequeña, pero tregua, nada mas empezar a conducir, vuelve la lluvia y el frio, hasta los 9ºC baja la temperatura mientras atravesamos bosques de eucaliptos de camino hacia el cabo Otway, punto mas al sur de Australia. En el camino venos unos japoneses parados, algo hay seguro, efectivamente, un koala durmiendo placidamente en una rama, paramos para sacar las fotos de rigor, parece un peluche la verdad, ni se inmuta. De otro coche salen tres personas, corriendo y haciendo ruido "mira, mira!!! Un koala!!!"... Si, lo son... Españoles como no, todo el mundo, incluido nosotros, en silencio observando menos ellos claro... Nosotros callados no vaya a ser que nos relacionen, es mas hablamos en inglés por si acaso... Tras esta experiencia, ver un koala me refiero, seguimos marcha hasta el faro. Al llegar nos damos cuenta que nos quieren timar, 20$ cada uno por pasar a sacar fotos... Los coj... Para faro el de maspalomas y total ya estuve en el cabo de Buena Esperanza y es algo parecido a esto asi que media vuelta y a seguir. 

Nuestro proximo destino, los doce apóstoles que ni son doce ni son apóstoles pero les pareció bien llamarlos asi, es una zona de acantilados que se han ido desprendiendo de la tierra firme por la erosión del mar y el viento. Y no me extraña pues el viento es considerable y la mar esta bien revuelta. Afortunadamente para este ratito salió el sol aunque el aire helado no dejaba que calentara mucho. Bajamos por unas escaleras hasta la playa que está abajo donde la vista es mas espectacular que desde arriba. La verdad que merece la pena venir hasta aqui para ver esto, espectacular, parece la playa de Los Goonies o la del Planeta de los Simios cuando descibren la estatua de la libertad enterrada... Caminamos un rato por ahi, sacamos bastantes fotos y nos vamos no sea que le de por subir a la marea... Un poco mas adelante paramos en otro mirador, donde se supone que se hundió un barco famoso para ellos, mas rocas en medio del mar y playas de dificil acceso abajo. Al parecer también esta zona es llamada costa de los esqueletos, como la de Namibia, por la gran cantidad de gente que murió en distintos naufragios.
La parte interesante del día ya acabó, ahora nos toca hacer kilómetros, tenemos por delante dos dias de transición para llegar hasta el desierto o outback como lo llaman ellos, cuantos mas kilómetros hagamos hoy menos haremos mañana. Giramos ya hacia el noroeste, dejamos atrás los bosques de eucaliptos y empezamos a ver bosques de pinos, alternando con grandes viñedos, las nubes van quedando atras y el sol gana terreno. Poco a poco los bosques van dejando paso ya a grandes planicies y ya solo vemos ovejas y mas ovejas pastando en los prados. Nos despedimos del estado de Victoria y entramos en South Australia, nuevo cambio de hora, bueno, media hora, aqui es media hora menos que en el otro estado, curioso pero asi es...
Hacemos 200 km mas de lo previsto y llegamos a Naracoorte (pronunciado naracurt), una especie de pueblo fantasma digno de estar en Dakota del norte, aqui son todos granjeros, el primer motel donde intentamos alojarnos es una especie de casa encantada, parece que por alli no pasa nadie desde hace años, el suelo es de moqueta y la madera cruje con cada paso, nos atiende un señor de unos 300kg con gorra que regenta también el casino que hay en la habitación contigua, nos ofrece un habitacion doble sin baño por 40$, discretamente le decimos que no nos interesa y salimos de ahi, nos sentirnos observados por los otros cuatro especímenes con barba y gorra que había pegados a las tragaperras mirándonos con cara de, a donde irán estos maricones de ciudad... 
Montamos en el coche y nos disponiamos a seguir al siguiente pueblo pero de repente encontramos algo más parecido a lo que buscábamos asi que ahi nos quedamos. Son las 8 de la tarde y es buena hora para descansar.
Hemos pasado de  la costa, las casas caras, cochazos, todo tipo de restaurantes y gente haciendo deporte en la playa al interior, pueblos casi fantasmas con pocas casas, de madera, un bar con un surtidor de gasolina, moteles fantasma y cowboys asi de repente, sin pasos intermedios.... Esto promete, esto es lo auténtico de este viaje, lo que nos gusta, la Australia profunda... Y solo esta empezando.
Mañana y pasado dias de carretera y nada más, para llegar hasta Puerto Augusta a las puertas del desierto, primero a Adelaida, capital del estado, día tranquilo.
Hasta mañana.

lunes, 6 de octubre de 2014

Día 4 Apollo Bay

Hoy por fin un día tranquilo, menos kilómetros y por lo tanto dormimos un poco más. Apenas unos 200km para llegar a Apollo Bay. 
Por la mañana paseamos por Ballarat, es lunes por la mañana y parece un pueblo fantasma, no hay nadie por la calle aunque todos los comercios están abiertos. Vemos aquí como en otras sitios donde hemos estado que la gente, un gran porcentaje, acostumbra a ir descalza por la calle, cierto es que las calles están impolutas, no hay ni un papel y eso que practicamente no hay papeleras, pero la verdad que el suelo está increiblemente limpio, no solo aquí sino en todos los sitios donde hemos estado, Sydney incluido. Imagino que es una cuestión de educación, no me refiero a ir al colegio sino de respeto por los demás, la gente es bastante educada y amable... En España em eso estamos a años luz todavia.
Antes de irnos de Ballarat, pasamos por una especie de zoológico donde podemos ver todo tipo de fauna australiana, canguros, wallabies, wombats, demonios de Tasmania, koalas etc etc Los canguros y koalas andan sueltos por aqui, a los canguros incluso te puedes acercar a ellos y darles de comer, los koalas aunque también andan sueltos, está prohibido tocarlos o darles de comer, igualmente es dificil ya que estan subidos en los eucaliptos y pasan la mayor parte del día durmiendo. Tras pasar por una exposición de reptiles y serpientes australianas, que da bastante asco la verdad, dimos una vuelta por este parque temático australiano. Toda una experiencia el andar entre canguros pudiendo acariciarlos y darles de comer. Tras un agradable paseo y el desayuno correspondiente ponemos rumbo sur hacia la Great Ocean Road (GOR en adelante) una carretera que transcurre pegada a la costa sur australiana sobre acantilados y playas kilométricas.
La GOR comienza a las afueras de la localidad de Geelong ya casi al lado de Torquay, cuna de la mayoría de las marcas de ropa de surf, QuickSilver, Billabong, Rip Curl... El día hoy está nublado y llueve aunque no hace frío, eso le da un toque especial a esta carretera. Carretera estrecha de doble sentido, a la izquierda acantilados y mar y a la derecha una pared montañosa con bastante vegetación.
Cada dos por tres hay pequeños huecos donde te puedes parar a mirar el paisaje y echar unas fotos, en uno de ellos encontramos un sendero que permitía el acceso a la playa que veiamos mas abajo. Gran idea ir por ahi, llegamos a una playa inmensa, con el mar en calma y sin rastro de oresencia humana, caminamos un ooco por alli, hicimos las fotos de rigor y continuamos la marcha.
Por el camino llama mucho la atención la gran cantidad de casas impresionantes que hay en la costa, autenticas mansiones dignas de estrellas de Hollywood, pero hablo de cientos de mansiones no dos o tres.... Paramos a comer en Lorne, pueblo infestado de cacatúas salvajes que campan a sus anchas por la ciudad, arboles y farolas tenian cientos de ellas. Allí probamos que tal está la comida tailandesa por aqui, al fin y al cabo Tailandia está bastante cerca, bueno mas que en España me refiero porque realmente está a varias horas de avión de aqui. Tras una larga espera, estábamos solos en el restaurante, pudimos comer, estaba todo bastante rico aunque con tanta mezcla de ingredientes y especies realmente no sabes que estas comiendo...aunque casi mejor asi...
Reemprendemos la marcha, disfrutamos del paisaje, vamos solos por la carretera y ese clima lluvioso le da un toque Galicia a toda esta zona.
Desde que empezamos el viaje, vemos que pese a no haber autopistas, los limites de velocidad son bastante generosos, media de 100km/h en carreteras de doble sentido sin arcén, eso si cada pocos kilómetros hay carriles de adelantamiento, que es donde adelanta la gente no antes aun pudiendo, hasta ahora no hemos tenido la necesidad de adelantar, se conduce bien y a buena velocidad. Otro detalle, todos los radares están bastante bien señalizados, claramente y con carteles gigantes SE ACERCA A UN RADAR... cada 20/30 km hay uno, lo que nos confirma que aquí a diferencia de en España si se preocupan por la seguridad vial y no se dedican a robar que es lo que se hace alli, porque esconderte con un radar a ver a quien pillas es robar y demostrar que te imprta bien poco si ese al que has cazado a 180 se la pega o no porque ya ni se molestan en pararlo... En fin, ahora que ya estamos metidos en lo de conducir por la izquierda, miedo me da cuando vuelva a España, aunque es verdad que todavía en las rotondas y algunos cruces tenemos que mirar dos veces para aclararnos.
Por fin llegamos a nuestro destino, elegimos motel tranquilamente, escogemos uno con vistas al mar y que tiene WIFI, aunque este último de pago como en casi toda Australia.
Salimos a dar una vuelta para comprar unas cervezas y tomarlas en el balcón, no es fácil encontrarlas, solo venden alcohol en licorerias, está prohibida su venta en gasolineras y supermercados pero las encontramos, un pack de Fosters, la autentica cerveza australiana, volvemos cagando leches, se mete viento, llueve con fuerza y vemos caer un par de rayos en el horizonte... Tormenta... Me encantan las tormentas asi que terminamos el día sentados en el balcón tomando cerveza, picando algo de comer y viendo como cae agua a mares.
Mañana terminaremos la GOR, pasaremos por el cabo Otway, punto mas al sur de Australia y donde se pueden ver koalas en libertad y también iremos a los doce apóstoles, una de las postales más famosas de Australia, los pedazos de acantilado que estan separados de la tierra por la erosión del viento y el mar. Pero eso será mañana.
Hasta Mañana!!!!


domingo, 5 de octubre de 2014

Día 3 Ballarat

Nuevo día de carretera, hoy 650km para llegar a Ballarat, ciudad que está poco después de Melbourne.
Al levantarnos no nos damos cuenta pero vemos que entre la hora de nuestros relojes y la de nuestros móviles hay una hora de desfase... Que extraño, pensamos en dos posibilidades o bien aqui se cambió la hora y pusieron horario de verano o fuimos abducidos por extraterrestres y nuestros relojes se pararon durante una hora... por desgracia para nosotros fue la primera opción, ayer empezó el horario de verano y por eso aunque nuestro reloj marcaba las 7 eran las 8.
Nos ponemos temprano en marcha, tenemos gasolina como para unos 120 km asi que echar gasolina y desayunar será nuestra primera parada.... O eso pensábamos, la cuestión es que tras casi 60 km ni gasolinera ni nada que se le parezca, esto es Australia y aquí las distancias son largas y está muy poco poblado, Australia tiene 23 millones de habitantes, la mitad que España con un país 7 veces mayor y una densidad de población de 3 habitantes por km2 por 100 de España para que se hagan una idea. Asi que no quedaba otra había que encontrar gasolina si o si, estábamos en el límite de o volver atrás o seguir hacia delante, por no hablar que ni cobertura teníamos (aunque llevamos un teléfono satelital) y eso que todavía estamos en la parte civilizada de Australia. Según el GPS, cogiendo un desvío a 40km había una asi que o volver o jugársela a seguir adelante (en un sitio asi no es descartable que la gasolinera esté cerrada o no tenga combustible). Finalmente optamos por seguir, volver sería apurar al máximo el depósito mientras que de seguir aunque no hubiera teniamos 20km de margen y estaríamos en un lugar habitado asi que algo podríamos hacer en el peor de los casos.
Fueron los 40km mas largos del viaje, ni hablamos, seguiamos una carretera cada vez mas estrecha sin saber que nos ibamos a encontrar, era todo un bosque de eucaliptos cada vez mas frondoso y con pinta de no haber pasado nadie por alli en mucho tiempo, parecía un escenario de The Walking Dead, finalmente llegamos a Mallacotta, pueblo costero pequeño que se promociona como lugar de avistamiento de ballenas y que si, tenía una gasolinera, de los años 30 pero tenian gasolina...ufff... Esto nos ha servido de lección, Australia es un país bastante "salvaje" incluso en un estado bastante habitado como Nueva Gales del Sur hay grandes distancias donde no hay nada ni nadie, solo bosques de eucaliptos. Así que con la lección aprendida, llenamos el depósito y compramos dos bidones (20L) extra de gasolina para llevar encima, aquí todo el mundo los lleva, será por algo y allá donde fueres haz lo que vieres....
Ya mas relajados nos tomamos un desayuno inglés que nos sentó de maravilla, nunca antes un desayuno supo tan bien. Asi que ahora a deshacer lo andado y retomar la marcha, la bromita nos costó dos horas de retraso pero mejor dos horas que dos días.
Nuestra siguiente parada fue Lakes Entrance, en el extremo mas al sur de Australia, de frente solo hay océano y al final del todo solo está la Antártida. En este sitio se supone que hay unas playas muy famosas pero el tiempo no acompaña, hace frío y está bastante nublado.
Supongo que en el verano (aqui acaba de empezar la primavera) tendrá mejor aspecto, ahora mismo no es para nada un lugar muy atractivo, aprovechamos para descansar y estirar las piernas y ya ponemos rumbo a Ballarat. Nos quedan mas de 400 km todavia. Ahora pinemos rumbo, noroeste y nos alejamos de la costa, emoieza a cambiar el tiempo, las nubes dejan paso al sol y el paisaje, los bosques de eucaliptos dejan paso a grandes llanuras verdes, vacas y ovejas. Por el camino vimos como cuatro o cinco canguros y otros tantos koalas tirados en las cunetas, muertos, probablemente atropellados, una imagen bastante desagradable. 
Los pueblos por aquí son prácticamente iguales a los pueblos de Estados Unidos, por momentos tengo que recordarme a mi mismo que es Australia, una avenida principal muy ancha con muchos semáforos y muchos negocios a los lados, las casas están más a las afueras, debe sera algo genético, sueltas a un inglés en un latifundio y te construyen pueblos iguales aunque esten a miles de kilómetros de distancia.
Pasamos por Melbourne, una ciudad con bastante mas aspecto de ciudad, edificios muy altos, autopistas de 4 carriles, puentes, túneles, tráfico.... Sydney es mas de andar por casa y mucho mas agradable para vivir, se nos hace tarde asi que no podemos estar mucho tiempo, la gente que ha estado nos dicen que no tiene gran cosa asi que seguimos hacia nuestro destino.
Por fin, tras muchas horas llegamos a Ballarat, ciudad pequeñita cerca de melbourne, donde mañana esperamos ir a ver fauna australiana, canguros, koalas, cocodrilos.... Tras una pequeña odisea para encontrar el motel, por fin vemos uno que nos gusta, los anteriores la verdad, nos dieron un poco de miedo.....
En fin, mañana será otro día, ya más tranquilo, solo serán 200km, aunque antes haremos una isita a una especie de zoo, para terminar en Apollo Bay, donde empieza la Great Ocean Road, carretera panorámica que transcurre por la costa, pero eso será los próximos días. 
Hasta mañana!!!


 



sábado, 4 de octubre de 2014

Día 2 Eden

Y por fin empezamos la ruta...tras desayunar fuimos a recoger el coche, todo rápido sin mucho papeleo, nuestro coche un Nissan X-Trail 4WD de color gris, lo cargamos, preparamos todo y nos ponemos en marcha, como bien pone en la foto, lo primero a lo que tenemos que acostumbrarnos es que aquí se conduce por la izquierda y no solo eso, el volante está a la derecha, los cambios (aunque es automático) a la izquierda, las palancas del indicador y limpiaparabrisas también están al revés, para mirar al espejo retrovisor hay que pensar en mirar a la izquierda en vez de a la derecha, el carril lento es el de la izquierda, se adelanta por la derecha... Un lío y una odisea conducir así en una ciudad cuando nunca lo has hecho. Menos mal que en Sydney no hay mucho tráfico y además es sábado.
Empiezo conduciendo yo, todo empieza bien, nos limitamos a seguir a los otros coches mientras hacemos caso al GPS, ir en línea recta es fácil hasta que empieza lo complicado, primer semáforo en el que tenemos que girar a la izquierda y estamos solos, directito al carril de la derecha, afortunadamente no venia nadie y nos dimos cuenta, lo mejor es que los dos estábamos convencidos de que lo estábamos haciendo bien, aún así en menos de diez minutos y pese a estar mentalizados nos marcamos tres "ola ke ase"... Sobretodo en los giros a la izquierda en los cruces, afortunadamente no hay rotondas (llegarán más adelante en el día) pero todo es bastante complejo, cada vez que vas a poner el indicador pones el limpiaparabrisas y cosas asi, no hemos puesto ni la música, estamos los dos concentrados... 
Nuestra primera parada es un supermercado para hacer nuestra primera compra y llenar la nevera de víveres, tras encontrar todo lo que queríamos ahora si ya que ponemos rumbo a Eden, aquí no hay autopistas son todo carreteras de doble sentido, eso si con limites de velocidad generosos y muchos carriles de adelantamiento, aun asi, las 7 horas de camino no nos las quita nadie ya que hay muchos pueblos y ahi baja mucho la velocidad media. Con el paso del tiempo y ya fuera de la ciudad cogemos más confianza con la conducción. El paisaje es muy parecido al norte de España, todo muy verde pese a estar cerca de la costa, mucha montaña (no muy altas) y mucho bosque pero de eucaliptos, diria que casi el único árbol que hay. Según bajamos al sur entramos en zonas de viñedos, aqui se produce casi todo el vino australiano y llanuras con muchas vacas. Vemos las primeras señales que avisan la presencia de koalas y canguros pero de momento no vemos ninguno. 






Entre pueblo y pueblo practicamente no hay rastro de vida humana, por no haber, practicamente  no hay ni cobertura salvo en las ciudades.
Tras hacer un poco mas de la mitad del recorrido, cambio de conductor... Y por tanto mi venganza... Empezó bastante confiado mi amigo Raúl, ya le advertí que ir en línea recta es fácil... Para empezar nos hicieron control de alcoholemia, sin problema porque no hemos bebido nada, aunque aqui los alcoholímetros funcionan hablando cerca de un sensor no soplando, aunque Raúl tardó un poco en entenderlo asi que tras soplar dos veces y que el guardia lo repitiera por tercera vez lo conseguimos.
La venganza es un plato que se sirve frío y se acercaba mi momento, en cuanto se complicó un poco la carretera vino su minuto de oro, se comió un bordillo en una rotonda, giro incorrecto en otra, confusión de carril y vuelta gratis por perderse... Queda oficialmente bautizado...
Bueno ya ha anochecido y por fin llegamos a nuestro destino. Motel de carretera como los americanos, de esos que dan hasta miedo pero eso nos gusta. Ahora a descansar, mañana nos espera otra kilometrada, 650km hasta Ballarat, cerca de Melbourne pero eso será otra historia.
Hasta mañana!!!




viernes, 3 de octubre de 2014

Día 1 Sydney

Por fin!!! Tras ya no se cuantas horas de vuelo por fin pisamos suelo australiano, la verdad que este último vuelo es una salvajada, 14 horas de vuelo son demasiadas, cierto que era un A380 y es cómodo pero se hace eterno. Lo que si al menos hemos conseguido acoplar nuestro cuerpo al horario de aquí pudiendo dormir varias horas en el avión (tantos años de guardia han perfeccionado mi técnica de dormir en diversos lugares) y ahora estamos bastante mejor que en Dubai, estamos bien despiertos y con un cansancio encima aceptable, ningún problema en la aduana ni con las maletas, fue todo más bien rápido.
Al salir necesitamos cambiar dinero, sabemos que en un aeropuerto es una estafa pero no queda otra, cambiamos 100€ para poder coger un taxi y tener algo de sobra, primer robo, nos acaban de tangar 30$ con el cambio (nos cambian a 0'55 en vez de a 0'69) todavía nos pregunta el tipo que porque no cambiamos más... No te jode... El resto lo cambiaremos en un banco luego, allí también te roban pero sabe distinto...
Por fin llegamos al hotel, todavía es pronto, son las 9 de la mañana y no está la habitación pero nos guardan las maletas y nos ofrecen una habitación para poder ducharnos y cambiarnos de ropa (llevamos dos días con la misma ropa). Una vez arreglados nos ponemos en marcha.
La verdad que Sydney me ha encantado como ciudad, es una pasada, ciudad tranquila que no aburrida, limpia, con muchas zonas verdes, bastante ambiente, salvo el distrito financiero el resto son todo edificios de no muchas plantas, casas antiguas con aspecto colonial inglés, tráfico acrptable... Sin duda se añade a mi lista de ciudades donde se puede vivir sin ningún problema.
Empezamos nuestra ruta por Darling Harbour, zona de ocio con muchos restaurantes y sitios donde tomar una copa, hay bastante ambientillo, se nota que está empezando la primavera y aunque aquí el invierno no es muy duro, en cuanto sale un poco el sol y sube la temperatura salen todos a la calle y con poca  ropa, aunque vivan en otra isla son ingleses y eso se lleva dentro... Callejeamos bastante y llegamos al barrio de Circular Quay o en castellano, muelle circular, aquí es donde está el edificio más famoso de Sydney, la Ópera y el Harbour Bridge donde todos los fines de año hacen sus fuegos artificiales, nuevamente es una zona bastante animada, con mucha gente, en especial japoneses. La verdad que es un edificio famoso y uno lo ha visto tantas veces y ha oído hablar tanto de él que te hace ilusión verlo pero que tampoco da para más, fotos de rigor y listo, cierto que es una zona muy bonita y merece la pena venir a verlo pero no es algo espectacular.
Siguiente objetivo ir a Bondi Beach, la playa más famosa de Sydney, famosa también por sus incidentes entre tiburones y surfistas, escenario de la serie de National Geographic, Los Vigilantes de Bondi Beach, imagino que si lo hacen no es porque allí nunca pase nada. Nos apetece tomar una cerveza pero desechamos la idea de tomarla en la ópera porque imagino que te pueden sacar los ojos (me viene a la cabeza el anuncio ese de seguros....Eeerrroooooorrrr). Para ir hay que coger la guagua asi que tras averiguar cual y donde se compra el billete buscamos la parada, no fue fácil sobretodo porque un p... chino casi nos engaña como tal, nos mandaba en la dirección opuesta, en fin tras hacer la pregunta tonta de la semana, en que parada es la playa? En la playa responde el chófer.... En fin, cosas del jet lag, lo que debió pensar de nosotros.... Tras media horita de camino llegamos, la verdad que es una zona muy bonita y se ve que aquí viven los del taco.... Vaya casitas y vaya coches. Es una playa muy como las del norte de España, recuerda un poco a La Concha en San Sebastián
La playa esta llena de surfistas, el baño solo está permitido en zonas delimitadas por unas banderas, asi se acota mas la zona donde los vigilantes están atentos a posibles sombras en el agua que hagan sospechar la presencia de tiburones... Que ya son ganas de hacer el indio, hacer surf en una zona donde hay tiburones... Para decepción nuestra no vino ninguno hoy de visita pero nosotros si y había que tomarse la primera cerveza del viaje, por primera vez nos sentamos tranquilamente a tomarnos una cerveza helada, nos ayudó a recargar baterias. Continuamos con el paseo y ya que en el viaje nos espera bastante desierto, nos apeteció aprovechar que estamos en la costa y comer pescado. Buena elección, estaba riquisimo, nos invitaron primero a un sashimi de atún y luego un pescadito a la plancha muy rico.
De vuelta a la ciudad, ya el cansancio hace mella pero necesitamos seguir en pie porque si queremos adaptarnos al horario no debemos dormir todavía, en la guagua de vuelta ya Raúl se viene abajo y empieza a dar cabezadas, mucho gimnasio, mucho cuerpo pero ahi está, como una nenaza quedándose dormido, voy a tener que apagarle el bluetooth, el wifi y el 3G a ver si asi le dura mas su batería... Consigo mantenerlo despierto, esto parece como en las películas que cada vez que alguien se está muriendo hay alguien al lado, "no te duermas!!!, sigue aqui conmigo!!!"
Damos nuestro último paseo por el centro, lleno de tiendas y de centros comerciales, todo bastante pijo, son todo tiendas de marca y como no pensamos comprar nada aquí empezamos a poner rumbo de vuelta al hotel. Tenemos que comprarnos algo para la cena y como no queremos cargar con bolsas lo dejamos para cuando estemos más cerca del hotel, pero que pasa cuando haces eso?.... Pues que cerca del hotel no hay tiendas asi que nos toca buscar algo donde podamos comprar. Solo hay algo parecido a los 24h en España pero con productos muy raros y en chino asi que compramos lo que podemos y nos da menos asco, el dependiente de la tienda nos pregunta si somos suizos, será porque somos rubios y de ojos claros.... Le decimos que no, que españoles, a estas alturas ya no nos da el cerebro para decir nada ingenioso, además el tipo era simpático y resulta que su hermano vive en Salamanca y como muchos extranjeros cuando les dices que eres español empiezan a hablarte en italiano... Ni nos molestamos en decírselo, emprendemos la marcha hacia el hotel y al llegar vemos un enorme y precioso supermercado al ladito mismo del hotel, donde podríamos haber hecho una compra bastante más digna, pero ya era tarde y además es una cuestión de orgullo... Asi que al hotel a dormir que hace mas de 48 horas que no duermo en una cama.
Mañana cogeremos el coche y empieza nuestra ruta por Australia, quizás Sydney merezca más días pero si queremos hacer un viaje como este no tenemos tiempo para más, hemos visto lo más destacado y hemos caminado bastante por la ciudad, a mi me supo, me parece que para un día le hemos sacado bastante rendimiento.
Mañana nos vamos a Eden, no me he puesto místico, se llama así el pueblo, 476km para llegar al extremo suroeste de Australia, ya os contaré.

Hasta Mañana!!! 




jueves, 2 de octubre de 2014

Día 0 empezamos


Por fin dos años después de planearlo llegó el día... 36 horas de viaje de Gran Canaria a Sydney... Eso da para mucho, sobretodo con Raúl al lado.
El día empezó para nosotros siendo miércoles 1 de Octubre a las 9:30 y terminará un viernes 3 de octubre a las 6:05 en sydney (jueves noche en España).
El primer vuelo a Madrid, bien, nada extraño salvo el detalle que al llegar no había nadie esperando al avión.... Todavía estamos en España y se nota, es la hora de comer y el cafelito supongo, asi que tocó esperar dentro del avión a que viniera alguien, surrealista...
Todavía nos quedan 7 horas de escala, nuestro plan era facturar y buscar un sitio donde descansar pero los mostradores no abrian hasta tres horas antes asi que a esperar, bueno hoy en día con internet y esas cosas se pasa mas o menos rápido. Por fin llegó la hora y embarcamos a Dubai, 7 horas de vuelo por delante, elegimos asiento al final del avión en la zona donde solo hay dos asientos, asi vamos solos, somos antisociales y no nos gusta la gente.....nos ponemos a monear con la pantallita del asiento, 400 pasajeros y a Raúl le toca la pantalla que está rota, ley de Murphy total, es inevitable descojonarme de él, pero bueno siempre se crece en las adversidades asi que intentará sacar algo a cambio con la azafata, me refiero a algún extra no me sean malpensados...desgraciadamente para él se pudo arreglar.
La verdad que estos árabes (que no moros, ya saben, un árabe es un moro con pasta) se lo montan bien, el avión está de PM.
Por fin en Dubai, una especie de parque temático de ostentación y petrodólares, no nos atrevemos a entrar a las tiendas por si tienen detector de pobres (cualquier español aqui es pobre) y saltan las alarmas, como detalle, las tazas de váter en los baños del aeropuerto están calefactadas... No creo que haga falta decir más... En un par de horitas embarcamos a Sydney, nos esperan 14 horas de vuelo... Pero con WIFI esta vez, ahora mismo estamos en un estado lamentable, no sabemos si debemos desayunar o comer, que día es o que horario usar.... En fin... Embarcamos, en algun momento seguiré escribiendo aqui os dejo una instantánea tirados en el suelo esperando el embarque
Mañana, que ya no se si es jueves o viernes empieza lo bueno...ciao